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    June 20

    Inauguramos nuestro espacio

    GUARANÁ: La pequeña historia de un grupo de pop español

     

    Jra: Hola. Somos Juanra Arnáiz Esclapés (Alicante, 7-7-73)

    D: …y David Navarro Llinares (Alicante, 29-4-78)

    Jra: Mi padre se dedicaba a la música y mi abuelo también cantaba. Mis recuerdos son estar siempre cantando con el tocadiscos y demás.

    D: Yo empecé con la guitarra a los cuatro años. Nos conocíamos de vista del instituto.

    Jra: Yo sabía que David tocaba la guitarra de verle allí en la puerta, tocando.

    D: Mis grupos favoritos eran Pearl Jam o Led Zeppelín.

    Jra: Los míos Animals, la Credence… Aunque, para mi lo máximo en la música es Elvis. Soy un fanático suyo desde crío. La música que más me ha gustado siempre es la de los 60 y 70, aunque también he tenido épocas en las que oía cosas de los 50: Eddie Cochran, Gene Vincent…

    D: Antes de Guaraná tuve un grupo, Malasombra, con el que hacía rock progresivo.

    Jra: Con catorce años estaba con bandas en las que tocaba la batería y cantaba a la vez. Así estuve hasta los diecinueve, cuando me cansé de cargar con la batería. Como entonces oía a Dylan, me pasé a la guitarra acústica. Empecé a hacer conciertos de versiones. Me juntaba con algún amigo o contrataba a algún músico de Alicante y hacía actuaciones en la zona de Benidorm y de Calpe, la mayoría para turistas extranjeros. Estuve así tres años y tocaba casi todos los días.

    D: El que dió el paso de presentarnos fue el bajista Vicente Miras que había tocado en bandas conmigo, mientras Juanra hacía acústicos.

    Jra: De hecho, Guaraná nace oficialmente a finales del 98, cuando me junto a tocar con Vicente. El me presenta a David y enseguida comenzamos a actuar juntos los tres.

    D: Vicente conocía a Paquito Cherro, que tocaba la batería y hacía la carrera de percusión. Era un alumno bastante aventajado.

    Jra: Paquito se acercó a vernos a un garito de Alicante y nos propuso unírsenos.

    D: Era una pasada, porque no conocía la música de los 50 o los 60, pero te ponías a tocar un tema y el tío lo tocaba igual que el original. Hacía los mismos cortes y todo.

    Jra: Fue él el que dijo de meter percusión. Entonces llegó Cuco Cellini, el percusionista. Ya estaba la formación de Guaraná al completo.

    D: Entonces nos pusimos a hacer actuaciones con el objetivo de venirnos a Madrid.

    Jra: Yo siempre había tenido en la cabeza la idea de desde Alicante no se podía hacer absolutamente nada. Lo único, la experiencia de actuar en todos aquellos sitios de playa, que no te la daba el local de ensayo.

    D: De todos modos hicimos unos ochenta conciertos por la zona antes de venirnos. En uno de ellos yo tenía una enorme dolor de cabeza y en la farmacia me dieron un producto que contenía guaraná.

    Jra: Cuando leímos el prospecto y vimos que tenía propiedades energéticas pensamos que sonaba parecido a lo que sentíamos que eran nuestros conciertos: energéticos. De hecho allí, en Alicante, o hacías bailar a la peña, o no te contrataban más.

    D: Y de ahí el nombre del grupo.

    Jra: El último concierto que dimos en Alicante salimos en la prensa anunciando que nos íbamos a Madrid.

    D: No teníamos ni contrato, ni nada. Llenamos una furgoneta hasta arriba de instrumentos y bultos y nos echamos a la carretera hasta llegar a la plaza de Santa Ana.

    Jra: Era a finales del 99. Recuerdo que llegamos, cogimos el periódico y llamamos a cinco sitios para encontrar una casa. En el quinto nos lo cogió un chaval joven, le contamos que teníamos un contrato discográfico y nos alquiló un piso junto al Retiro.

    D: Grabamos una maqueta, que nos ayudó a pagarla uno de los bares donde tocábamos. Hicimos como quinientas copias y cada noche nos echábamos cada uno cinco o seis al bolsillo para repartirlas.

    Jra: Nosotros habíamos venido a Madrid a conocer gente y estábamos supercontentos viendo conciertos y haciendo jams, aunque económicamente íbamos fatal.

    D: Por las mañanas tocábamos en el metro de Sol y por las noches nos íbamos a repartir maquetas. Al cabo de tres meses ya teníamos un circuito de bares para tocar cuatro noches por semana.

    Jra: Una noche en el bar La Sal, el técnico de sonido nos dijo que conocía a alguien que trabajaba con Gonzalo Benavides, el productor de Ella Baila sola, y le dimos una maqueta por si sonaba la flauta. Cinco días después recibimos una llamada a las cuatro de la mañana. Era Gonzalo. Decía que había oído la maqueta y que tenía mucho interés en que hablásemos. Quería que hiciésemos otra maqueta con él.

    D: Mientras, en una jam session escuchamos la canción de En la casa de Inés. Era de un chico llamado Jimmy John Skenazi, que había muerto unos meses antes de llegar nosotros a Madrid. Empezamos a tocarla nosotros y Gonzalo se quedó flipado con ella.

    Jra: La habíamos oído solo una vez y la hacíamos a nuestra bola, con nuestros propios arreglos y con una letra que yo me había inventado.

    D: Vimos que ahí había un single y la grabamos. Por cierto, a pesar de rehacerla entera, hablamos con la familia del chico para decirles que no queríamos ningún derecho sobre la canción.

    Jra: Gonzalo presentó la maqueta a varias compañías discográficas y una de las más grandes se entusiasmó enseguida con ella.

    D: La verdad es que todo fue bastante rápido, porque nuestro primer disco apareció a mediados del 2000. Por eso le llamamos El efecto Guaraná.

    Jra: El álbum sale con En la casa de Inés y directamente el single empezó a sonar en la radio y ya no paró.

    D: Prácticamente 2000 y 2001 estuvimos tocando con ese disco. El primer año hicimos 80 conciertos más las promociones y el segundo igual. Otras canciones fueron Recuerdos y Ay, Carmela.

    Jra: Pero, de repente, la compañía se puso nerviosa y nos dijo que teníamos que grabar inmediatamente el segundo disco.

    D: Las canciones habían sido compuesta en gira y no tuvimos demasiado tiempo para perfilarlas. Yo creo que hubiésemos necesitado seis meses más, pero…

    Jra: Nos fuimos a grabarlo a Milán. A mitad del 2002 aparecía en el mercado con el título de Vampiros en La Habana y con canciones como Corazón suicida, Vampiros en La Habana, En medio del camino…

    D: Hicimos una versión en castellano del Sister golden hair de América, que al final ha sido más conocida por OT que por nosotros porque, justo cuando íbamos a sacarla nosotros de single, ellos nos copiaron el arreglo y la sacaron primero. ¡Pero es que no modificaron ni el solo de guitarra, los tíos…!.

    Jra: También pillaron nuestra adaptación al castellano. Aún hoy tocamos la canción y la gente se cree que en realidad es de OT.

    D: Entonces empezó a hablarse de fusiones de discográficas y llegó otro presidente a la compañía. Probablemente dijo que él no había hecho el disco y que no lo quería.

    Jra: Además, justo cuando grabamos el disco en Milán nos pasaron tres cosas muy gordas. En primer lugar, pocos días antes de la grabación murió mi madre y eso me dejó destrozado.

    D: Después cuando volvíamos de Milán a causa de una turbulencia el avión bajó quinientos metros en dos segundos y el batería tuvo su primer ataque de miedo a volar.

    Jra: Y, para rematar, Vicente, el bajista, tras grabar el disco, anunció que haría media gira nada más y que se piraba, porque no aguantaba más la noche y el ritmo “guaraní”.

    D: Total que, al terminar la gira, Vicente ya se había ido y Paquito dijo que él grababa los discos pero que no haría promociones porque no podía seguir viajando.

    Jra: El segundo disco es el que menos vida ha tenido, pero también el que más anécdotas nos dejó. Por ejemplo, intentaron meternos en la Iglesia de la Cienciología.

    D: Ha sido una de las veces que más me he reído en mi vida.

    Jra: Yo venía tocado por la muerte de mi madre y el productor que teníamos, que era como sacerdote a muerte de esa secta, nos propuso ir a un sitio al que iba a el “a recogerse, a estudiar y a conocerse a si mismo” y tal. Cuando llegamos a un sitio, nos encontramos un cartel que ponía ‘Bienvenidos Guaraná”.

    D: Allí había aperitivos, movida, dos chavalitas guapísimas que salieron a recibirnos. Nosotros flipamos al ver el emblema, que es como una cruz nazi con unos rayos… Total, que nos meten en una especie de aula y un tío sobre un estrado abre un libro y nos dice que cerremos los ojos y visualicemos el cielo, la tierra, el centro de la tierra… Y el tío se puso a repetir eso una y otra vez …

    Jra: …durante cuarenta y cinco minutos sin parar.

    D: Naturalmente, empezamos a descojonarnos y nos echaron de allí.

    Jra: Con ese disco hicimos dos giras muy grandes a pesar de la falta de apoyo, pero no sabíamos muy bien si íbamos a quedarnos en aquella compañía discográfica.

    D: Teníamos veintitantos temas hechos.

    Jra: Entonces fue cuando decidimos centrarnos en la música que siempre habíamos querido hacer: menos latina y más acústica.

    D: Ya en 2004 sale Noche en vela, primer single del tercer disco, que se llamó Guaraná, porque para nosotros era como un nuevo comienzo. Solo quedábamos nosotros y el percusionista. El batería grabó pero no salía ni en los créditos. Poco después, el percusionista salió del grupo por diferencias de criterio.

    Jra: El caso es que el disco prometía. Noche en vela fue el single más vendido de la compañía ese año. Pero nosotros estábamos con la mosca detrás de la oreja, porque sabíamos que tanto para nosotros, como para la discográfica era la última oportunidad de trabajar juntos.

    D: Entonces se produjo la fusión de multinacionales y pagamos el pato nosotros. Pedimos la carta de libertad e hicimos dos buenas giras gracias a ese single, que fue seis veces nº 1 de la compañía.

    Jra: Y seguimos componiendo, aunque sin compañía discográfica a la vista.

    D: De repente llegó Marcelo, presidente de Universal y dijo que había oído todos nuestros discos, lo cual nos pareció algo alucinante.

    Jra: Le pusimos las maquetas nuevas y dijo que adelante. Grabamos a finales de 2005 La furgoneta del amor con Alejo Stivel, que era una de nuestras ilusiones.

    D: Para este disco hicimos sesenta y pico canciones, con varias letras distintas por cada tema. Ya sé que es lo que dice todo el mundo, pero es que sinceramente creo que hemos hecho el mejor disco de nuestra carrera.

    Jra: Sobre todo porque nos hemos salido de nosotros mismos a la hora de valorar lo que hacemos.

    D: Alejo nos ha reventado a trabajar, pero ahora escucho el disco y pienso que ha valido la pena.

     

    Guaraná vuelve con nuevo disco, cuarto en su carrera. Producido por Alejo Stivel "La Furgoneta del Amor" está compuesto por once grandes canciones. Guaraná, que ahora son duo (Juanra y David), se abraza definitivamente y con descaro al pop sin perder ese toque especial que hace identificar sus canciones al instante.

    El primer single da también título al disco "La Furgoneta del amor". Una canción emocionante desde el primer minuto, la incomparable voz de Juanra conduce la melodía hasta un final que pone la piel de gallina…. Compruébalo!!